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LA ECONOMÍA DE ESPAÑA DESAFÍA TODAS LAS EXPECTATIVAS: LA CONSTRUCCIÓN DESPIERTA Y EL PIB CRECE UN 3,4%

26 marzo 2025
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  • El INE confirma que el PIB creció un 3,4% en el último trimestre del año

 

  • La demanda interna (consumo e inversión) se convierten en el gran motor

 

  • Dentro de la inversión destaca el despertar del sector de la construcción

 

La economía española continúa desafiando las expectativas de todos los expertos, tanto dentro como fuera del país. El Producto Interior Bruto (PIB) ha registrado un crecimiento interanual del 3,4% (revisa una décima a la baja respecto a la primera publicación, pero el dato sigue siendo asombroso), por encima del 3,2% previsto, triplicando la media de la eurozona. En comparación trimestral, el PIB avanzó un 0,8%, según la nota de prensa del Instituto Nacional de Estadística (INE). La demanda interna ha sido el motor que ha generado todo este crecimiento, mientras que la demanda externa ha restado levemente unas décimas de actividad. Por sectores, destaca el despertar de la construcción, que se expandió un 2,7% intertrimestral, 4,3 puntos más que en el trimestre anterior, según el comunicado del Instituto Nacional de Estadística.

Mientras Alemania sufre aún el estancamiento, y Francia e Italia apenas han crecido o se han estancado en 2024, España destaca por el vigor de su actividad económica, que sigue sorprendiendo con ritmos superiores a los esperados. En 2024, el INE ha confirmado que la economía creció un 3,2% en el conjunto del año, impulsada por la inversión y el consumo. España supuso el 50% de todo el crecimiento de la zona euro el año pasado. Dentro de esta fuerte expansión está destacando también la Comunidad de Madrid, que se ha convertido en el epicentro de la actividad económica de España, con un crecimiento que supera la media nacional.

No obstante, resulta más destacable analizar el PIB del último trimestre de 2024, puesto que puede dar pistas de lo que está por venir. Así, el dato trimestral habla de un avance de la actividad del 3,4%, una décima menos que en la publicación preliminar, pero un dato que siguen siendo notable. Desde JP Morgan han subrayado que parte del buen comportamiento de la economía española se debe a la fortaleza del mercado laboral, impulsado por la rápida incorporación de trabajadores latinoamericanos. Su proximidad cultural con España y el nivel de cualificación de muchos de ellos están favoreciendo el aumento de la productividad y, en consecuencia, del PIB. Por ejemplo, España ha alcanzado un récord de empleo y su tasa de paro ha descendido al 10,61%.

En este último trimestre, el crecimiento se ha sostenido especialmente en la demanda interna, que ha sido el principal motor de la expansión. La demanda externa, por el contrario, ha supuesto un freno. El PIB (conocido como producción de forma vulgar), medido en términos de volumen (este indicador descuenta la inflación o deflactor), aumentó un 0,8% en el cuarto trimestre respecto al trimestre anterior. Esta tasa fue similar a la del tercer trimestre de 2024. La demanda nacional contribuyó con 1,2 puntos al crecimiento intertrimestral del PIB. Por su parte, la demanda externa restó -0,4 puntos, ante el drástico incremento de las importaciones, una tendencia que revela el buen momento del consumo en España, pero que debe ser vigilada para evitar que se deteriore la balanza por cuenta corriente (a grandes rasgos exportaciones menos importaciones).

 

LA CONSTRUCCIÓN EMPIEZA A DESPERTAR

 

Por el lado de la oferta, todos los grandes sectores presentaron tasas positivas en su valor añadido, salvo las ramas primarias. Así, las ramas industriales crecieron un 0,3% intertrimestral. Dentro de las mismas, la industria manufacturera aceleró su tasa en seis décimas respecto al trimestre precedente, hasta el 0,5%.

El valor añadido bruto de la Construcción aumentó un 2,7% intertrimestral, 4,3 puntos más que en el trimestre anterior. Esta expansión podría ser el preludio de un pequeño despertar en el sector de la construcción, que lleva varios años sufriendo el incremento de los costes de los materiales, la falta de mano de obra y la dificultad para encontrar suelo urbanizable y listo para construir. Por otro lado, los Servicios mantuvieron una tasa similar, del 1%. Por su parte, las ramas primarias registraron una variación intertrimestral del -0,7%, frente al 1,4% del trimestre anterior.

 

EN TÉRMINOS INTERANUALES

 

Por agregados de demanda, el gasto en consumo final de los hogares se aceleró nueve décimas, al presentar una tasa del 3,8%, y el de las Administraciones Públicas se moderó dos décimas respecto al trimestre precedente al crecer un 4%. Por su parte, la formación bruta de capital (una suerte de proxy a la inversión) registró una variación del 3,2%, tasa 1,6 puntos superior a la del trimestre anterior.

Las exportaciones de bienes y servicios presentaron una tasa interanual del 3,2%, lo que supuso 1,5 puntos menos que en el tercer trimestre. Por su parte, las importaciones registraron una variación del 4%, con un aumento de tres décimas respecto al trimestre precedente. Algunos analistas ya señalan que las previsiones de crecimiento para España en 2025, actualmente situadas en torno al 2,2% según el consenso del mercado, podrían quedarse muy cortas, anticipando una expansión que podría rozar de nuevo el 3% este año.

 

EL PIB NOMINAL CRECE UN 5,8%

 

El PIB a precios corrientes (nominal, es decir, contando la inflación) registró un incremento interanual del 5,8%, lo que representa una desaceleración de un punto porcentual respecto al trimestre anterior. En términos trimestrales, el aumento fue del 1,9%. El deflactor del PIB experimentó un crecimiento interanual del 2,3%, un punto por debajo de la variación registrada en el trimestre precedente. En comparación con el trimestre anterior, el incremento fue del 1,1%.

En lo referente a la distribución de la renta, la remuneración total de los asalariados aumentó un 7,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Este avance se explica por una subida del 2,6% en el número de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo y del 4,8% en la remuneración media por puesto equivalente. En términos intertrimestrales, la masa salarial aumentó un 2,4%, el número de puestos equivalentes lo hizo en un 0,8% y la remuneración media creció un 1,5%.

En cuanto al excedente de explotación bruto y la renta mixta bruta (beneficios, más renta de los autónomos e intereses, de una forma sencilla), estos indicadores crecieron un 1,4% en tasa interanual, lo que supone una ralentización de 4,4 puntos en comparación con el tercer trimestre. En variación trimestral, el crecimiento fue del 1,1%. Por último, los impuestos netos sobre la producción y las importaciones (descontadas las subvenciones) experimentaron una subida interanual del 17,8%, acelerándose frente al 8,7% registrado en el trimestre anterior. En comparación trimestral, el incremento fue del 3,5%.

 

 

Fuente: elEconomista y INE